Crecimos con las películas y personajes Disney, con sus mensajes tradicionales, arcaicos, camuflados bajo valores de un mundo irreal. Hoy en día son dibujos desfasados y en un par de años los amaremos por ser vintage. De lo que no hay duda es de que son un recurso con gancho para algunos artistas que versionan los personajes con bastante gracia. De momento yo me recreo con el proyecto del artista urbano e ilustrador Dillon Boy, Dirtyland que viene a desmitificar por completo la inocencia de las tiernas princesas de Disney. Dirtyland es una serie ilustrada llena de erotismo que nos muestra una cara muy distinta de estas chicas.

Dirtyland

Dirtyland

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